En los últimos 30 años ha ocurrido un cambio fundamental en la industria de los alimentos que ya está modificando de manera permanente el estado de salud de la población en general. Tristemente, este cambio ha pasado inadvertido por la mayoría de las personas, quienes creen que la comida que comen diariamente es igual a la que comían nuestros padres o abuelos, cuando en realidad, lo que comen es imitación de comida.
Para saber lo mucho que esto afecta y afectará a las personas en los siguientes años debemos entender primero la importancia real de la comida: la comida no es algo que pasa a través de tu cuerpo y que por arte de magia se transforma en energía útil para tu organismo, y que finalmente se desecha la parte que no es buena. Ojalá fuera así. La realidad es que la comida es la materia prima que usa tu cuerpo para renovarse diariamente. Tu cuerpo se renueva con las cosas que comes en estos días. De tal manera que si comes comida chatarra te estás asegurando un cuerpo con muchas deficiencias, sumamente débil e intoxicado y que no será capaz de mantenerse sano por mucho tiempo. Tu cuerpo refleja lo que comes.
Ahora bien, nos han hecho creer que la alimentación actual es buena: muy higiénica (en especial todo lo de marca y que viene cuidadosamente empaquetado en bolsas, cajas, latas, frascos, etc. Además ahora todo viene con vitaminas y minerales añadidos dándole un aparente plus. Claro, todos sabemos de la comida chatarra: frituras y golosinas, pero, aparte de eso, creemos que lo demás está bien. Bueno, pues desafortunadamente esto es completamente erróneo.
Vamos a partir el análisis en 3 factores clave que hacen de nuestra comida una comida de imitación.
1) La sobreexplotación agrícola y el abuso de fertilizantes
2) La comida transgénica
3) Las fábricas de carne
1) La sobreexplotación agrícola
Hace pocas décadas el mundo cultivaba muchas decenas diferentes de maíz, papa, frijol, y otras semillas básicas. En la actualidad toda esta diversidad se ha perdido y solo se cultiva y comercializa 1 o 2 tipos de semillas de estos alimentos básicos. El problema además es que se ha hecho una sobreexplotación de la tierra. Ponte a pensar: si de un terreno que se sacaban 2 toneladas de maíz por año ahora se sacan 4 toneladas, ¿de dónde la tierra sacará tantos nutrientes para pasárselos al maíz? La respuesta es: de ningún lado. Ese maíz tendrá menos nutrientes. Esto aplica a todas las frutas y verduras, de tal forma que una naranja de hoy no tiene la misma cantidad de vitamina C que una naranja de hace 20 años. Los agricultores han hecho uso de químicos para conservar la buena apariencia de estas frutas y vegetales ¨vacíos de nutrientes¨. El otro asunto es el uso indiscriminado de fertilizantes cada vez más fuertes y peligrosos para la salud. Obviamente no hay plagas, pero, ¿qué pasa con todos esos químicos? Pues tu te los comes junto con esas frutas y verduras.
Entonces si hace 3 décadas teníamos frutas y vegetales frescos, cortados maduros, de tierras fértiles llenas de nutrientes y minerales y con poco o nulo uso de fertilizantes y plaguicidas, el día de hoy tenemos en los supermercados frutas que se cortaron verdes, que carecen de nutrientes, que contienen químicos tóxicos para tu cuerpo y que están llenas de colorantes, saborizantes e incluso ceras derivadas de petróleo para darles una apariencia antojable.
2) La comida transgénica
No conforme con lo anterior, la industria agrícola le ha dado la bienvenida a las semillas transgénicas. Estas son semillas (de maíz, trigo, frijol, soya, etc) que han sido modificadas genéticamente en laboratorios, para resistir fuertes plaguicidas sin morir. Además se les ha alterado sus funciones de reproducción, haciéndolas infértiles, esto con la finalidad de que el agricultor no pueda plantar sus propias semillas al siguiente año sino que tenga que volver a comprar. El peligro es que se desconocen los efectos en la salud al ingerir estas semillas. Intoxicaciones, reacciones alérgicas, infertilidad, tumores, son solo algunos de los posibles efectos secundarios del consumo a largo plazo de estas semillas.
3) Las fábricas de carnes
Les denominados fábricas de carnes a la manera moderna en que se obtiene la carne de res, pollo y pescado para surtir a los supermercados. Quedaron atrás los días en donde estos animales andaban libres en la naturaleza y luego eran cazados para su consumo.
Los pollos, vacas y pescados que consumes del super no vieron nunca la luz del sol. Fueron mantenidos en condiciones crueles y poco higiénicas, en donde por la falta de espacio, estuvieron muy en contacto con sus propias heces fecales. Fueron alimentadas con comida chatarra (granos transgénicos en lugar de pastura por ejemplo para las vacas), de tal manera que la mayoría de estos animales no se encontraban nada saludables al momento en que fueron sacrificados para empaquetarlos en charolas y llevarlos al super. Claro, gracias al uso de antibióticos, preservativos y demás químicos es que tu no notas su consistencia, olor o color verdadero, de lo contrario no te lo comerías.
En resumen, que obtenemos al ir al super por nuestra comida?
Frutas y vegetales carentes de nutrientes, con químicos tóxicos para tu cuerpo, carnes de res, pollo y pescado que solo logran su buena apariencia y sabor por el uso artificial de químicos pero que en realidad lejos de aportar nutrientes a tu cuerpo, lo estarán intoxicando y favoreciendo el desarrollo de tumores y enfermedades de todo tipo. Estas son las imitaciones de comida que tu, sin saber, compras cada semana creyendo que te nutrirán.
Y bueno ni hablar del resto de los pasillos del súper: lleno de comida producto 100% de fábricas, hecha con sustancias altamente peligrosas para tu salud (como la margarina, los azúcares refinados, los lácteos, las sales refinadas, los aceites, los endulzantes, colorantes y saborizantes artificiales). Todo para hacerte creer que en realidad estás comprando comida verdadera, como lo hacía tu abuelo.
Si recuerdas que tu cuerpo refleja lo que comes, espero que ahora no te extrañes de ver tanta gente enferma de diabetes, cáncer, etc. Es obvio. Está clara la causa. Lo puedes ver ahora?
Te invitamos a que nos visites y conozcas más a fondo esta información, así como lo que puedes hacer para evitar todas las enfermedades que, sin duda, esta forma de alimentación ocasionará en el mediano y largo plazo.
Sammsati Centro de Medicina Integradora

entonces donde compramos la comida aqui en mty?
Y lo q venden los siupermercados de organico, si son organicos?
Hola Nidia. Es muy buena tu pregunta. Nuestra recomendacion va en el sentido de consumir más productos orgánicos, los cuales puedes encontrar en unas pocas tiendas especializadas, pero más accesiblemente en los supermercados, al menos en los de San Pedro. La pregunta si efectivamente son orgánicos sería una pregunta que podemos extender a casi cualquier producto que consumimos: la gasolina premiun que me venden es realmente superior?, la pintura “plus” para mi casa que me ofrecen será verdaderamente superior? y los aparatos electrodomésticos de marca?, y la ropa? y los perfumes? y los empastes dentales? y un largo etcétera…es decir, llega un punto en donde es muy difícil corroborar que todo lo que nos dicen al momento de vendernos algo sea cierto, tendríamos que tener muchos instrumentos de medición, microscopios, etc. El punto es, las probabilidades de que un producto certificado orgánico le sea mucho más beneficioso a tu cuerpo son mayores que aquellos que ya sabemos que no lo son y están inundados de pesticidas, químicos y demás.